Historia y contexto
La Ciudad Prohibida es el complejo palaciego imperial mejor conservado del mundo y fue, durante casi cinco siglos, el centro absoluto del poder en China.
Construcción bajo el emperador Yongle
El emperador Yongle, tercer soberano de la dinastía Ming, trasladó la capital desde Nanjing a Beijing y ordenó levantar un nuevo palacio imperial a la medida de su ambición. La obra movilizó a cerca de un millón de trabajadores forzados y cien mil artesanos, y se desarrolló principalmente entre 1417 y 1420 sobre un terreno de 72 hectáreas, rodeado por un muro de diez metros de altura y un foso de más de cincuenta metros de ancho.
Residencia y centro de poder Ming y Qing
En 1420, Yongle se convirtió en el primero de 24 emperadores consecutivos que residieron en el palacio: trece más de la dinastía Ming y, tras la conquista manchú de 1644, diez emperadores de la dinastía Qing. Durante ese tiempo, el recinto funcionó como residencia privada, corte administrativa y escenario de todas las grandes ceremonias del Estado, estrictamente cerrado al pueblo llano, de ahí su nombre.
De palacio prohibido a museo
Tras la abdicación del último emperador, Puyi, en 1912, el palacio permaneció parcialmente ocupado hasta que en 1925 se abrió al público como Museo del Palacio. Hoy conserva casi mil edificios y patios, y es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1987, además de uno de los museos más visitados del planeta.
Qué ver
- La Puerta del Meridiano (Wumen), entrada monumental principal y antiguo acceso ceremonial exclusivo del emperador.
- El Salón de la Armonía Suprema (Taihedian), el edificio de madera tradicional más grande de China, donde se celebraban las ceremonias más importantes.
- Los aposentos privados del emperador y la emperatriz en la mitad norte del recinto, de escala más íntima.
- El Jardín Imperial, con rocallas, pinos centenarios y pabellones justo antes de la salida norte.
- Las galerías del Tesoro y de los Relojes, con colecciones de joyas imperiales y mecanismos de relojería europeos (entrada aparte).
- La Puerta de Shenwumen, salida norte, con vistas directas hacia la colina de Jingshan.
Consejos de visita
- Comprar la entrada online con antelación: es nominal (va ligada al pasaporte), se libera 7 días antes y se agota con facilidad.
- Reservar la mañana completa: el recinto es enorme y conviene recorrerlo sin prisa, entrando por el sur (Wumen) y saliendo por el norte (Shenwumen).
- Llevar agua y algo de comer: dentro hay pocas opciones de restauración y las colas pueden ser largas.
- Combinar la visita con la Plaza de Tiananmen y el Parque Jingshan, contiguos, para aprovechar el mismo desplazamiento.
- Evitar los lunes, día de cierre habitual salvo festivos.
Precio y horario
Cómo llegar
Desde el centro de Beijing
Metro: Línea 1, estaciones Tian'anmen West (Tiananmenxi) o Tian'anmen East (Tiananmendong), salida B en ambas; desde la estación caminar unos 500 m hasta la Puerta de Tiananmen y seguir hacia el norte hasta la Puerta del Meridiano, entrada principal.
Bus: numerosas líneas paran en el entorno de Tiananmen y Qianmen.
Didi: trayecto corto dentro del centro, coste orientativo 15-30 RMB según punto de partida.
A pie: fácilmente combinable con la Plaza de Tiananmen (contigua, al sur) y el Parque Jingshan (salida norte, Puerta de Shenwumen).